Los Heat le dan la vuelta a la tortilla. Tras un comienzo
dubitativo, con una derrota inesperada ante los Bulls, Miami ha logrado dos
victorias consecutivas que colocan la eliminatoria en un 2-1 favorable a los
principales candidatos al anillo. El partido estuvo marcado por golpes, sangre
y más golpes, como demuestra el empujón de Mohammed a James que le costó la posterior
expulsión (por las redes sociales se hablaba de él como Kingslayer o asesino del rey). Los Heat se lo
llevaron por desgaste, gracias a que la acumulación de minutos de los
principales jugadores de Chicago hacía mella minuto a minuto, y gracias al
auténtico partidazo de Norris Cole. Todo un número 28 del draft de hace dos
años se marcó ayer un encuentro espléndido, con 18 puntos con un 6/7 en tiros
de campo. La irrupción de Cole, unida a la sorpresa en forma de partidazo de
Chris Bosh (20 puntos y 19 rebotes para el ala-pívot), fueron los detonantes de
la victoria de Miami. LeBron no jugó un buen partido, a pesar de lo que indican
sus números (25-8-7), pero apareció en los minutos finales del encuentro. Por
los Bulls, los cinco titulares terminaron por encima de los 10 puntos de
anotación pero, aparte de eso, la contribución del banquillo se quedó en 8
tristes puntos, todo lo contrario de Miami, que sumaron entre todos 38 puntos.
Ahora la serie ha dado un vuelvo importante, con unos Heat sabedores de su
superioridad, y unos Bulls que están al límite de su físico. El cuarto partido
será crucial para conocer el devenir de la eliminatoria (104-94).
Por otro lado, el otro cabeza de serie de la eliminatoria,
los Spurs, recuperaron también el factor cancha ante los Warriors. Parker fue
una máquina perfecta de anotación y, con 21 puntos en la primera mitad, dejaba
el marcador con 9 puntos por encima a los texanos. Los Warriors trataban de
responder con Curry, pero era insuficiente ante el caudal ofensivo del señor
Parker. Ayer, ni el propio Curry ni Thompson fueron factores diferenciales a
favor de su equipo, y terminaron con 16 y 17 puntos, respectivamente. Los de
Oakland echaron mucho de menos a los “splash brothers” (como son conocidos en
EEUU), y vieron cómo tanto Duncan como Parker destrozaban poco a poco la
resistencia. La nota positiva es que David Lee pudo disputar al menos 3 minutos
del encuentro en los que anotó 5 puntos. Quién sabe cómo sería esta
eliminatoria si la plantilla de Golden State tuviera a todo el equipo sano. Lo
único que sabemos de momento es que los viejos rockeros siguen al pie de la
eliminatoria, demostrando por qué son uno de los mejores equipos de la liga.
Mucho van a tener que sudar los Warriors para sacar adelante una eliminatoria
que se ha puesto muy interesante. Por si fuera poco, Curry se marchó con visibles molestias en el tobillo, lo que hace pensar que puede peligrar su participación en el siguiente encuentro (102-92).
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