Tres cuartos. Tres cuartos fue lo que le duró Indiana a
Miami en el partido de anoche. Tres cuartos fue lo que tardo LeBron en ejercer
su papel de mejor jugador del mundo para anotar 16 de sus 30 puntos en ese
periodo para remontar la diferencia de Indiana en el marcador y ponerse hasta
12 puntos por delante, una diferencia que los Pacers jamás iban a remontar.
Además de la actuación estratosférica de LeBron, el factor diferencial volvió a
ser Udonis Haslem, un jugador curtido en mil batallas de playoffs. El ala-pívot
anotó 16 puntos (10 de ellos en el tercer cuarto), para marcar la diferencia
verdadera entre estos dos equipos, una diferencia que no pudieron establecer
entre Wade y Bosh, que realizaron sendos malos partidos y que no ayudaron prácticamente
en nada a su equipo (como lleva ocurriendo durante toda la eliminatoria).
La primera mitad del encuentro fue de Indiana, que aprovechó
perfectamente las ventajas en el juego interior que llevan durante toda la
serie. Hibbert ejercía su papel de pívot dominante a la perfección, y Paul
George anotaba desde todas las posiciones (tres triples anotó el alero en el
primer cuarto). Pero la diferencia en el marcador de los Pacers era
insuficiente para lo que se avecinaba. Hubo una jugada clave en el encuentro,
protagonizada por un empujón de Andersen a Hansbrough, que se tradujo en una
técnica para ambos jugadores, más una flagrante para el jugador de Miami (esta
misma jugada fue motivo de expulsión en las semifinales de conferencia, cuando
Mohammed le dio un empujón muy parecido a LeBron, por eso Indiana se quejó
tanto). A partir de ese momento, debido a la poca aportación de los exteriores
de Indiana (Stephenson y Hill tuvieron muchos problemas de faltas), la diferencia
comenzó a desaparecer para volver al lado de Miami. No fueron suficientes los
27 puntos y 11 rebotes de Paul George en el encuentro, ya que esta vez los
secundarios de Miami cumplieron el papel que no habían cumplido las estrellas
del equipo (a excepción de James, claro está).
Ahora la serie vuelve con un 3-2 en el marcador para los
Heat, pero 48 minutos (mínimo) en Indiana con el paso a unas semifinales de por
medio se antoja muy difícil para los actuales campeones de la NBA (79-90).