Si en la crónica de hace dos días afirmaba que los Knicks
sienten auténtica impotencia al ver cómo los Pacers les machacan una y otra
vez, anoche el encuentro fue el vivo reflejo de esta idea. Después de un
comienzo esperanzador, los neoyorkinos
perdieron la chispa que habían logrado los primeros minutos cuando llegaron a los
16 puntos. Indiana empezó a ejercer de martillo pilón, anotando sin parar con
sus jugadores exteriores. Tampoco es que tengan un conjunto muy dado a lanzar
de tres, pero con la defensa de perímetro que gastan los Knicks hasta yo podría
terminar con un 50%. Los Pacers se bastaron con un juego colectivo espléndido,
con cinco jugadores por encima de los 10 puntos y la destacadísima actuación de
George Hill, que se siente a cada segundo que pasa en la eliminatoria más y más
fuerte que Felton, lo que provoca que su confianza se traduzca en unos números
enormes. Anoche fueron 26 puntos a los que añadió 3 rebotes y 4 asistencias.
Por si fuera poco, Paul George también jugó un partido enorme, y cosechó 18
puntos, 14 rebotes y 7 asistencias. No está teniendo unos porcentajes buenos en
todos los playoffs (anoche 6/19), pero su capacidad para generar juego y
aportar en todas las facetas del partido es impresionante. Se pone muy cuesta
arriba la serie para los Knicks, que necesitarán algo más aparte de un buen
partido de Carmelo para remontar un 3-1 adverso (82-93).
Por otro lado, los Warriors sufrieron en sus carnes el
horrible partido conjunto de Klay Thompson y Stephen Curry. Si parecía que era
imposible que ambos jugadores pudieran cuajar un mal encuentro a la vez, ayer
entre las dos estrellas sumaron un 6/22 en tiros de campo. Tuvieron que ser
Jack y Barnes de nuevo los que lucharon hasta el final pero, en esta ocasión,
el quinteto titular de San Antonio funcionó a las mil maravillas, con los cinco
jugadores en dobles dígitos. El mejor jugador del partido fue Tony Parker, que
después de una primera parte dudosa despegó completamente a partir de la
segunda mitad, terminando el encuentro con 25 puntos y 10 asistencias. El
encuentro fue demasiado plácido para los Spurs, ya que cogieron una ventaja de
6-8 puntos desde el primer momento, una ventaja que jamás iban a recuperar los
de Oakland. La serie pinta que llegará a un séptimo partido, aunque si Curry y
Thompson realizan otro partido como el de ayer, pueden empezar a hacer las
maletas desde ya (91-109).
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