San Antonio decidió devolverle anoche a Miami el mazazo que habían
recibido previamente. Pudimos ver una auténtica lluvia de triples por parte de
unos Spurs completamente desatados, que lograron el récord de lanzamientos de
tres convertidos en un partido de la final de la NBA (16 triples). Los
principales artífices de este auténtico chaparrón fueron dos jugadores que se
ha sacado Popovich de la manga: Por un lado, Danny Green, jugador que había
sido cortado por equipos como Cleveland (cuando estaba LeBron por allí), anotó
7 triples en 9 intentos, a un solo triple del récor de Ray Allen; por otro
lado, Gary Neal, jugador conocido por todos los seguidores españoles por su
paso en equipos como el Barcelona y el Unicaja, anotó 6 triples en 10 intentos,
para terminar con una actuación conjunta de 51 puntos y 13 triples.
Eso fue lo que ocurrió anoche. Miami fue incapaz de ponerse
por delante en ningún momento del partido (aunque sí hubo dos empates), y
LeBron fue una especie de juguete roto en manos de Kawhi Leonard, que a partir
de ahora va a ser considerado un defensor de élite. El joven jugador dejó a
James en 15 puntos y un 7/21 en tiros de campo, algo que no le pasaba desde
hace mucho tiempo. James lleva 3 encuentros seguidos sin superar los 20 puntos,
algo que no ocurría desde, precisamente, aquella final que disputó con los
Cavaliers frente a estos Spurs. San Antonio no necesitó un buen partido de
Parker y Ginobili, si no que ambos se quedaron en 13 puntos y 12 tiros.
El partido se rompió definitivamente entre el tercer y el
comienzo del último cuarto. Después de haber logrado en el tercero una ventaja
expeditiva, Miami remontó un poco gracias a 7 puntos seguidos de LeBron, pero
un tiempo muerto de Popovich a falta de 30 segundos para el final del cuarto
(¿qué les dirá?) se tradujo en dos triples seguidos. Por si fuera poco, al
comienzo del último periodo, el aluvión de triples que cayó sobre Texas fue
brutal. No hubo ni una oportunidad para Miami, que terminaron por sacar a los
jugadores de reserva, ya que incluso sin Ginobili, Parker y Duncan en pista,
los Spurs se estaban pegando una auténtica merienda.
Quedan dos partidos seguidos en el Álamo, y la sensación que
ha quedado con este partido es que Miami no lo va a pasar muy bien si quiere
ganar su segundo campeonato seguido (77-113)
No hay comentarios:
Publicar un comentario